Qué cosa sea Teseo




-Ya sé, dijo Ariadna: un blog nacionalista: como Cabildo. O Lefe, como Cristiandad.

-No, dijo Teseo.

-Entonces un blog de soldados y místicos españoles, de monjes irlandeses o nazis alemanes, de starets rusos o poetas europeos. ¡No, ya sé!: un blog para contestar dudas, como hace el IVE con el P. Fuentes. ¿Cómo lo vas a llamar? Podría ser “Teseo, el griego, responde”

-No.

-Teseo, andá al grano. Me decís que querés mantener un blog exponiendo tus doctrinas “retorcidas”, como las llamó el Rev. P. …

-Concedo en parte.

-¿Entonces? ¡Explicate che!

-Un blog de cristianos en lucha, de almas en refriega y de virtudes en camino. Un blog de pensamiento libre, al estilo del cardenal Newman. Un blog de inspirados vates heridos, de trasnochados y golpeados.

-Teseo, ¡un blog anti-beatones!

-Ariadna mía: de todas las peripecias que el alma debe experimentar, no hay ninguna que se compare al encuentro con el fatal Minotauro. Minotauro es el espíritu de la propia voluntad, de los laberintos del racionalismo espiritual que intentan perder el corazón. Minotauro es nuestra ansia por alcanzar nosotros la meta, olvidándonos del hilo de oro. Minotauro es el afán de hacer por hacer, de gritar como el endemoniado de Gerasa ante la tremenda decisión de Cristo de expurgar su yo poseído.

-Entonces es un blog para espirituales.

-Es un blog para denunciar, amada mía, las intenciones nefastas del voluntarismo cerril, de la carnalidad desmembrada de Dios. Es un blog católico.

-Pero Teseo, hay muchos blogs católicos.

-No Ariadna, no hay muchos. Los hay pervertidos por el almíbar progresista y por la hiel del jesuitismo. No son blogs católicos.

-Creo que esperás mucho de ti y poco de los maestros.

-Espero mucho de Dios, que es distinto. Espero, sí, en primera persona, porque estoy convencido de que para esperar sólo hace falta mirar la mano del Dador. Dios no necesita de intermediarios simplíciter, Ariadna. Él puede dar sin que nadie, salvo el beneficiado, se entere del regalo. Él no pide autorizaciones ni nihil obstat para hablar, es todo palabra, y nosotros, todo oídos. Por eso, el Minotauro puede llamarse sordo irracional: no puede oír ni deja oír.

-Me parece que se va a armar, divino Teseo.

-Eso espero Ariadna, eso espero.

5 comentarios:

Jack Tollers dijo...

Suerte!

(pero el ché argentino lleva tilde).

Jack

Wanderer dijo...

Estimado Teseo: Quizás su blog sea el sucesor del Wanderer. Adelante, and all the best!

Anónimo dijo...

Bueno, justo nace ud. y se desanima W, qué pena... (q se desanime). Sus comentarios y el enfoque q el tema del nacionalismo tuvo en W me hicieron releer el libro "Les deux patries" de Jean de Viguerie, que, obviamente, está dedicado al tema del "nacionalismo" en Francia, pero mutatis mutandis, se puede aplicar a todo nacionalismo. No sé cuándo habrá aparecido la palabra "patria" en el español, pero en francés, sólo en el siglo XVI. En su momento, en el restringido círculo "derechoso" galo ese libro causó cierta conmoción y hasta creo que tuvo una "réplica", ya que concluía que la verdadera Francia había muerto (y hay que ver qué se entiende por verdadera), imagínese Argentina... cuya tradición casi no existe, y que es una idea surgida hace apenas 2 siglos.

Le deseo que siga adelante por el laberinto, así como cada uno dentro del suyo, donde, como dice la poetisa, (...) perdí de vista fieles paraísos y amores insolubles como las catedrales. Encontré quienes fueron mis propios laberintos dentro del laberinto, así como presumo que comienza uno más donde se cree que éste se termina. (...)Pero desde lo alto, si alguien mira, si alguien juzga la obra desde el séptimo día, ha de ver la espesura como el plano de una disciplinada fortaleza, un inmenso acertijo donde la geometría dispone transgresiones y franquicias, un jardín prodigioso para malos y buenos (...)

Ignoro quién soy (...)
Sospecho que soy monstruo y laberinto.

Teseo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Teseo dijo...

Wanderer:

¡No quiera Dios (ni Ud.) tal cosa!
Esperamos que el lunes aparezca su blog, tan campante y avizorador como siempre.