Un nacionalismo esencialista


El comentario del carlista en el post acerca del nacionalismo de los Ezcurra, nos introduce en una cuestión que es preciso ventilar desde el inicio, para que la discusión acerca del nacionalismo y su aplicación posible tenga verdadera raigambre noética. Me refiero al status epistemológico, en lenguaje moderno, de las ideas de los principales propulsores de su pensamiento.

Hace tiempo, al estudiar la obra de Donoso Cortés, me topé con una realidad de la cual es dificil escapar, al menos yo no pude, y que puede resumirse en así: los nacionalistas, en su mayoría, son deudores de una seria falencia filosófica, producto del esencialismo suareciano.

Esperen muchachos, no me puteen, sigan leyendo.

Donoso Cortés enmarca su pensamiento en los límites de la doctrina política suareciana, del doble pacto y el origen "trampolinezco" del poder. A decir verdad, Donoso se cuida de caer en las redes del comunitarismo, hacia las cuales camina definitivamente el trayecto del pensamiento suareciano. Pero me da la impresión, corríjanme please, que falta cohesión por falta de ser. En resumen, el esencialismo de Suárez hace mella hasta al mismo Mella.

Por otro parte, está la cuestión de la paulatina formación de los estados modernos, y la posibilidad de encarar una "restauración" que tenga en cuenta algunos elementos nuevos, y de los cuales Donoso ni Balmes ni Vázquez pudieron siquiera soñar, aunque quizás sí anticipar. De Donoso sabemos su alta mirada aguilar, profética. Pero la visión profética es difusa, mistérica. La realidad es más amplia.

-¡Ésto es una herejía liberal Teseo!

-Soy patriota de alma, tanto o más como ustedes. Pero el pensar la patria de Castellani me habla por encima de los partidos.

El respeto que profeso por los pensadores tradicionalistas españoles no me hace olvidar el deber de ejercitar mi propia mollera, y aun de cascarlos un poco, si biene bien.

No se me enoje carlista, que yo he gritado más de una vez los vivas a la madre patria.

Creo que hace falta una base teorética nueva, o más afín a la realidad moderna, al decir de Newman, tomando los elementos nuevos, como dice carlista y antes de él don Vázquez, y reasumiéndolos desde la perspectiva de la tradición. Pero contra esta hermosa figura imaginativa, se me plantan los tercios de requeté, con sus hermosos uniformes. Y me da la impresión de estar viendo a la vieja caballería polaca, llamando a la carga contra los tanques alemanes.


16 comentarios:

Anónimo dijo...

Lean o relean el prólogo de Castellani a "La Revolución que anunciamos" de Marcelo Sánchez Sorondo: allí está la crítica al nacionalismo esencialista...con lo de Suárez incluido. ¡Y en plena década del 40!!!Completar con el prólogo del cura a "Argentina Bolchevique" de Disandro...

Xavier de Bouillon

Anónimo dijo...

Y me parece que la cuestión del "Estado moderno" (de cuyo juicio acertado puede salir la legitimidad o no de un recto nacionalismo) está bien planteada por Sergio Castaño en "El Estado como realidad permanente". Recibió crítica de Miguel Ayuso, pero me parece que Castaño acierta en lo fundamental. Quaestio disputata...A modo de ensayo, puede servir un poco el libro de Calderón Bouchet sobre "Nacionalismo y Revolución".
Personalmente creo que puede haber una síntesis ortodoxa de nacionalismo, tradicionalismo y catolicismo. No es tarea sencilla...pero por allí anduvieron Castellani, Sacheri y otros, no sin algunos tropezones...

Xavier de Bouillon

Anónimo dijo...

Estimado Teseo.

Hay aquí algunas cuestiones:

1.- Desde el punto de vista "doctrinal" la más perfecta de las doctrinas políticas para los hispanos es el carlismo.
A esto se suma que si bien no es "un castillo en el aire", pues ha funcionado por muchas centurias (no el carlismo como tal, que surge con la traición a don Carlos por Fernando, sino la monarquía católica y tradicional) hoy en día no sería posible salvo un milagro, tanto en España como en Hispanoamérica.

2.- El nacionalismo responde al "principio de las nacionalidades vs. Cristiandad", pero, la cuestión es que las "naciones" existen y seguirán existiendo. Es verdad. Pero, también es cierto que los nacionalismos, aun el mejor de ellos con Salazar, fracasaron. El franquismo, por ejemplo, duró lo que Franco, y chau picho ...
Ningún régimen salvo el "hereditario", por ende monárquico, está destinado a vivir 1000 años. Eso dice la historia. La misma "aristocracia" es mejor que la democracia, pero no supera el principio "hereditario" que da al príncipe la virtuosa educación de estadista desde una temprana edad y el poco apetito por lo "ajeno" que naturalmente tiene quien sabe que será rey hasta que muera y luego lo serán sus hijos; a lo que se suma que mucho de lo bueno viene por la sangre y, si fuere un rey desastrozo, la misma monarquía como sistema lo suplirá con creces, pues hay leyes (las generales del reino) contra las que ni el rey puede (Fernando pudo), además de la asistencia del más notable de los Consejos.
De la democracia ni hablemos, ya sabemos que mató a Socrates y luego al resto de Occidente. Es cosa del diablo, como se ha cansado de probarlo Stan Popescu, entre otros.

3.- Bien. Entonces tenemos que el único régimen historicamente comprobable que puede ser bueno es la monarquía (aunque desde la teoría los tres sistemas podrían ser buenos, pero no dice eso la historia ...).

4.- No le falta "ser" al carlismo. En absoluto. El carlismo es tradicionalista y lo que se transmiten son "cosas".
Sí le falta ser al positivismo jurídico de cuño keseniano, pues con la "idea" crea una norma pretendiendo que ésta, a su vez, vaya a crear una "realidad", o "nación" (a través de una Constitución Nacional).
El esencialismo es a la filosofía lo que el positivismo al derecho. Quien dice "norma(tivismo)" dice "idea(lismo)".

5.- Claro está que, en los tiempos que corren, aunque sea el carlismo una doctrina de cuño realista, es imposible en los hechos, luego, pierde su capacidad de "volver" a "ser", a lo que se suma que hoy "no es" (o no es más que la mejor de las "doctrinas"). Es por esto que los carlistas del 36' apoyaron a los "nacionales" contra los rojos y yo con gusto también lo haría aunque la revolución la haga Caponneto con el P. Sáenz como capellán. Y lo haría a pesar que los nacionalistas pagan mal, pues, nótese que el primer "desaparecido" del franquismo no fue un rojo, sino un carlista (Fal Conde).

6.- EN SÍNTESIS, para salir del esencialsmo no podemos olvidar las enseñanzas de la historia ni la religión, pero a la vez don Sixto no tiene chances humanas de reinar mañana por aquí, ni por allá. Luego, parece lo mejor y posible, lo más sabio y realista, un movimiento monárquico y católico que se inicie como un "movimiento restaurador nacional".
Se me dirá que ese "movimiento" no tienen chances, que a gatas llegamos a 100. Ok, pero democracia no. Entonces seguiré puteando y viendo cómo me renuevan el pasaporte, pues sigo sin ir a votar cada dos años. Tampoco me calienta, ya me he acostumbrado.

Saludos,

El Carlista.

PD. hay un nacionalismo católico que reconoce su matriz revolucionaria pero que igual lo mantiene con el argumento que sólo se podrá combatir al N.O.M. con naciones católicas que queden fuera de él. Como ya dije, mientras no viren en monarquías (jamás "parlamentarias", que no son monarquías, sino híbridos progresistas) estarán destinados a durar poco si llegan a llegar.

Anónimo dijo...

Olvidé algo:

Donoso no fue carlista. Cuando se convirtió de su craso liberalismo se transformó en el gran teorizador de la dictadura necesaria, pero no en un carlista propiamente dicho.

Es verdad que aun los carlistas más puristas, que no dudaron en defenestrar a Menéndez y Pelayo, por ejemplo Elías de Tejada, lo aceptaron.

Saludos,

El Carlista.

Anónimo dijo...

Yo tengo La Argentina Bolchevique sin ese prólogo, lo que seguramente nos pase a muchos.

En tal caso, se lo encuentra en la Nueva Crítica Literaria de Castellani.

El ese libro de Disandro está el nudo del asunto de la propuesta que le hice a Wanderer en su último post, en especial en el 2° capítulo (El hombre barroco).

Saludos,

El Carlista.

Juancho dijo...

Carlista:

De Disandro no se casi nada, más que lo que leí en Wanderlandia.

Sé que Disandro fué sedevacantista (lo vi en la wiki). Y muy peronista.

Que hay del Disandro "católico"? Fue amigo de Castellani? de Meinvielle? ¿que temas tocó (además de la sedevacancia)?

Juancho.

Anónimo dijo...

En problema del nacionalismo católico argentino es que no tiene un sentido unívoco.

Para algunos se trataría de una especie de patriotismo exaltado defensivo, para otros algo así como un sentimiento, para algunos lo mismo que un nacionalismo-laico pero para consumo de católicos, y finalmente para Castellani (et alt) un patriotismo anti-liberal. Incluso con esta última definición, no hay acuerdo sobre lo que es la patria (¿la Argentina? ¿Hispanoamérica? ¿la Hispanidad?), ni lo que es el liberalismo (¿el filosófico? ¿sólo el neoliberalismo económico?...)

Pongo un caso de ejemplo, a fines de los '70, "Cabildo" empujaba al gobierno de Videla a ir a la guerra con Chile por el tema del Beagle. En la práctica, entonces, para "Cabildo", la patria era (¿es?) la nación-estado.

Al mismo tiempo, tampoco hay acuerdo sobre lo que es la nación. Las "nationes" medievales no tenían nada que ver con la nación-estado moderna (un Estado central, un territorio, una lengua, una ley, etc.)

La patria, como bien enseñara d'Ors, es algo completamente distinto. Por ser un conjunto de familias, la patria tiene bordes difusos, da lugar a peculiaridades, no es centralista, da peso a la costumbre y la tradición, etc.

Ahora bien, eso no quiere decir que en los pensadores que dio el nacionalismo católico argentino no haya mucho de bueno y, en algunos, en grado superlativo. Incluso, que podamos decir, como le escuché una vez a Mario Caponnetto, que somos nacionalistas, sabiendo los problemas que conlleva el término, enmarcándonos en una tradición ilustre como la de Ezcurra, Castellani y otros.

Lo que sí creo que es una perdida de tiempo enfrascarse en discusiones semánticas o atrincherarse tras una palabra o un letrero. Recordemos que del mismo modo que para un carlista español, "nacionalismo" es mala palabra; para un legitimista francés, "patriotismo" también lo es.

Da para mucho.

Postnacionalista y carlista heterodoxo

Anónimo dijo...

El "nacionalismo católico argentino", que no llegó a movimiento nunca (aunque bastante tomó Perón del nacionalismo y eso puede advertirlo cualquiera que lea el libro "Doctrina Peronista"), ese nacionalismo (pienso en Tomás Casares, en Vicente D. Sierra, en Meinvielle, en Castellani, además de los Ezcurra), JAMÁS FUE UN NACIONALISMO DEL PRINCIPIO DE LAS NACIONALIDADES. Hay una artículo de Diaz Araujo contra "ese nacionalismo moderno", creo que en Restauración del año 1975, pero antes está la crítica de Castellani, de Calderón Bouchet, parcialmente la de Genta, etc. Y la de Félix A. Lamas, aunque ahora no se diga nacionalista.

Sobre la forma de gobierno, mientras la Hispanidad no sea restaurada en su integridad (hipótesis poco probable), no veo inconveniente en recomendar la república católica, presidencialista, corporativa, federal y descentralizada. Algo sobre esto escribió mi amigo Fernando Romero Moreno en el Diario de Filosofía del Derecho de "El Derecho", el 15 de diciembre de 2006. Puede interesarles su lectura. Tema opinable, si los hay...

Coincido con El Carlista en que por razones "prudenciales" se puede estar con los movimientos "nacionales (como el franquismo)
Felipe Llopis de la Torre (en "Montejura, Tradición contra Reviolución") decía que mientras no se pudiera lograr una restauración al estilo carlista, había que colaborar con los movimientos de tipo justicialista. El "pejotismo" actual poco tiene que ver con el peronismo ortodoxo (y no digamos nada el kirchnerismo), pero tengo para mí que lo poco que podamos hacer en política (además de la acción educativa, cultural y la labor en cuerpos intermedios) lo podremos hacer en colaboración con los sectores denominados "nacionales", en tanto y en cuanto acepten la Doctrina Social de la Iglesia (por lo tanto sin izquierda nacional y sin "menemismo"). La ortodoxia doctrinal es tradicionalista, pero en cuestiones prudenciales (defensa de la cultura tradicional, soberanía territorial, familia y vida, justicia social, oposición al NOM, etc), tengo experiencia que se puede trabajar y bien con radicales yrigoyenistas, conservadores nacionales, peronistas ortodoxos y nacionalistas de diverso pelaje. Sin yanquis ni marxistas, como decían algunos amigos. El Movimiento Nacional (federal, humanista y cristiano como lo definían en los años 40) tal vez sea, no el bien mayor, pero sí el único bien posible por el momento...Así lo vieron en su momento Ernesto Palacio, Manuel Gálvez, Bruno Jacovella, Juan Alfonso Carrizo, Enrique P. Osés, Leopoldo Marechal, Carlos Disandro, Leonardo Castellani, entro otros... No puedo negar que me influye en esto la admiración por la persona (no por los errores doctrinales parciales que tuvo) de José Antonio...Me parece que esto algunos carlistas lo entienden y otros lo detestan...Pero con todo el respeto que me merece Fal Conde, yo creo que en España hubiera estado entre los carlistas colaboracionistas con Franco y en la Argentina del 45, con los nacionalistas que hicieron un apoyo crítico a Perón...hasta que se peleó con la Iglesia...Tema polémico si los hay para debatir...

Xavier de Bouillon

Teseo dijo...

Juancho:

Disandro fue un gran filólogo. De algún discípulo suyo sé que le faltaba un poco de fe, por su dureza para con la Iglesia post-vat. II.

Por lo demás, fue un gran helenista, requeterecontra conocido en círculos afines a la idea griega.

Sus libros son un derroche de humanismo, en mi opinión, bastante dificil de digerir sin un conocimiento mínimo de la lengua griega.

Tengo por muy erudito a Disandro, no es moco de pavo.

Sé que al final de su vida, según dicen de los dichos de un hermano suyo obispo, volvió de la Iglesia ortodoxa al "catolicismo" (mejor se hubiese quedado).

Anónimo dijo...

Estimado Postnacionalista y Carlista heterodoxo:

No crea que soy tan ortodoxo. Al igual que el español Vagas Latapié y don Rubén, soy, salvo con unas pocas críticas (el tema del comtismo positivista) bastante maurrasiano.

Si me escucha el distinguido amigo Miguel Ayuso, me mata y Elías de Tejada me hubiese matado también.

A pesar de que uno de los mejores libros sobre Maurras es el de don Rubén, hace unos años don Sixto le dio la Cruz de la Legitimidad Proscrita. Asique, que luego no se quejen si salimos un tanto desaliñados.

Juancho, no tengo nada para agregar a lo que te dice Teseo más que este consejo: antes de meterte en esa obra, hablá con alguien que la conozca y te pase las coordenadas elementales. Con esa data ganarás mucho tiempo en tratar de comprender su "recapitulatoria y fundante" prosa. Con algunas mínimas "traducciones" de Disandro, se hace mucho más sencillo.
También te deberían explicar en qué orden hay que leer esa obra. No se puede comenzar con "Filosofía y Poesía" y pretender comprenderlo.
Un comienzo sencillo es precisamente "Argentina Bolchevique". esta obra arroja un pantallazo de su pensamiento y su reiterada intención: "la recuperación de la diafanidad sacra que ha tapado el barroquismo", por decirlo en mis palaras.

Saludos,

El Carlista.

Anónimo dijo...

Estimado Xavier de Bouillon.

Usted dice que el Dr. Félix Lamas ya no se dice nacionalista.

Entonces me interesa sobremanera saber, siendo él tamaña mollera, qué se dice actualmente, porqué y si lo ha dejado plasmado en alguna obra que desde ya quisiera leer.

Gracias anticipadas y saludos,

El Carlista.

Anónimo dijo...

A todos:

Fernando Romero Moreno escribió hace 15 años un opúsculo titulado "El Nacionalismo ¿una opción autoritaria?", en el cual se hacía eco de la crítica carlista al concepto moderno de nación (con citas de Andrés Gambra, Félix Lamas y Elías de Tejada), recomendando que el nacionalismo se purificara de tendencias estatistas. En lo fundamental dice mantener hoy las tesis de aquel escrito, salvo las defensas de un cierto "conservatismo católico" que hoy matizaría bastante, lo mismo que la condena de algunas medidas económicas "nacionalistas" que hoy entiende pueden tener justificación prudencial. Algo escribió en su momento en el recordado blog de "Cruz y Fierro". Pero en fin, al margen de esto, y escribiendo con mucho escepticismo ya entonces acerca de la licitud del término "nacionalismo", terminaba aprobando su uso por la costumbre ya estabelcida en la Argentina...y citando lo que al respecto decía Don Félix A. Lamas en su libro "Ensayo sobre el Orden Social". Lamas fue además integrante del MUNA (Movimiento Unificado Nacionalista Argentino). Pero por lo visto, luego cambió de opinión, con total derecho, y le hizo saber - al hacerle llegar Romero Moreno un ejemplar de aquel opúsculo - que él no era nacionalista sino tradicionalista.
Yo, Xavier de Bouillon, creo que no hay que hacer cuestiones bizantinas acerca de ciertas palabras, aunque el uso del lenguaje tampoco sea algo que se pueda manipular arbitrariamente. Personalmente uso nacionalismo en un sentido no "heterodoxo" pero respeto a los que quieren definirse sólo como tradicionalistas. Creo que lo que el nacionalismo católico en la Argentina incorpora como legítimo es una reivindicación del Estado dentro de los límites que la Tradición católica permite, teniendo en cuenta la situación semicolonial de nuestra política y economía en los años 30, que parecía requerir un Estado más fuerte (no por eso centralista y unitario) para lograr la consolidación de la Independencia de modo real. Ahora, que ese nacionalismo pueda ceder ante los requerimientos de una sana unidad hispanoamericana y más aún, hispánica, no tengo la menor duda de que puede y debe ser así. Una Confederación de Naciones Hispánicas, con delegación de ciertos atributos de la soberanía, no la vería como algo mal en sí mismo. En ese marco, las cuestiones limítrofes con Chile e incluso la tradicional disputa con Brasil, podría bajar de intensidad. Pero veo poco probable ese horizonte, dado que España está en decadencia, las tendencias expansionistas en Chile y Brasil siguen existiendo, la Argentina está en su crisis más aguda y la bandera de la "unidad continental" está en manos de la izquierda y contra la Hispanidad...Dada esa situación, creo que por el momento es legítimo seguir hablando de un nacionalismo tradicionalista y católico, libre de heterodoxias pero prudente en no copiar de modo artificial la doctrina del carlismo, sino su espíritu más genuino, y haciendo una síntesis con los aportes valiosos de otras corrientes de pensamiento que han influido desde siempre entre nosotros, como el tradicionalismo francés o el falangismo español. Creo que eso intentaron Ezcurra Medrano y Meinvielle, Sacheri y Genta, Castellani y muchos otros...

Aclaro que mi recomendación de ciertas tesis de Disando, no se extiende a su "sedevcantismo"

Xavier de Bouillon

Anónimo dijo...

Estimado Xavier de Bouillon,

cuando digo no hacer de esto un debate semántico, me refiero al uso de letreros "nacionalista", "tradicionalista", "carlista", etc. Pero, por supuesto, sí creo que hay cosas que discutir respecto a conceptos como "nación", que Ud. utiliza unas cuantas veces en sus comentarios.

El nacionalismo argentino (católico) aunque diga que "no es del principio de las nacionalidades" (habla de nación histórica o de nación-cultura), en los hechos sí tiene como punto de referencia a la nación-estado, que, como sabe, es un concepto de la modernidad. Incluso lo reconoce Calderón Bouchet en el lindo libro que Ud. nos recomienda y aproveché el fin de semana para volver a leer.

Entonces, no veo claro como un "nacionalismo tradicionalista" pueda purificarse. Es más, me parece que, en cierta forma es al revés, lo que pueda haber de bueno en el nacionalismo argentino (y creo que hay bastante, especialmente en cuanto a modos de exponer las ideas y cierto talante "tanguero", por mucho que le pese al querido P. Castellani, o "milonguero" si se prefiere), puede integrarse al tradicionalismo hispánico (i.e. carlismo) sin conflictos. Entiendo que, tanto el tema monárquico como el de los fueros, puede provocar cierto escozor. Habrá mucho que explicar en su justa medida (tengo para mí que Castellani lo intentó en diversas oportunidades y puede leerse entre líneas en trabajos que van desde "Las canciones de militis" hasta "Esencia del liberalismo", pasando por uno de sus directoriales de "Jauja" sobre la clase dirigente); pero no será hasta que nos arrepintamos de nuestro sacrilegio fundador (1810) que podremos -en serio- pensar en una restauración de la Argentina. Cualquier otra cosa, no es más que una quimera.

Postnacionalista y Carlista Heterodoxo

Natalio Ruiz dijo...

Sobre el asunto de qué entiende el profesor Félix Lamas por nacionalismo y demás.... creo que la pista se la puede seguir con esta seguidilla de artículos que hace un tiempo publicara Casa de Sarto (de abajo para arriba):

http://casadesarto.blogspot.com/2004/11/glosando-flix-lamas-la-patria.html

http://casadesarto.blogspot.com/2004/11/glosando-flix-lamas-la-ncion-concluso.html

http://casadesarto.blogspot.com/2004/11/glosando-flix-lamas-la-ncion-1.html

http://casadesarto.blogspot.com/2004/11/glosando-flix-lamas-concluso.html

http://casadesarto.blogspot.com/2004/11/glosando-flix-lamas-2.html

http://casadesarto.blogspot.com/2004/11/glosando-flix-lamas-el-estado-1.html

O repasar el mismo Ensayo sobre el Orden Social citado, la concordia política (con prólogo de Elías de Tejada) o leer Tradición, tradiciones, y tradicionalismos en el libro de homenaje a Galvao de Sousa o algún otro de sus tantos artículos sobre estas cuestiones (creo que tenía uno específico sobre los nacionalismos pero no lo recuerdo). Creo también que los hechos (Ateneo, Muna, Moenia, etc) obedecen a circunstancias históricas y prudenciales que en el caso de un filósofo pueden ayudar a orientar pero no definir su pensamiento (para eso están las obras). Y en eso creo que su posición es clara, existe un nacionalismo fundado sobre las bases del Estado Moderno que no le simpatiza ni cinco, mientras que hay "nacionalistas" muy "tradicionalistas". En tanto se trata de "etiquetas" es complicado decidir quién lleva cuál pero su pensamiento político en la línea del Tradicionalismo (hispánico) me parece que surge clarísimo de su obra.

Lo que no creo que comparta tampoco es la visión de Suarez que se trae por aquí....

Pero podemos ir a preguntarle ¿no? La página del Instituto que dirige y donde desarrolla su actividad científica es: http://www.viadialectica.com/

Respetos tradicionales.

Natalio

Natalio Ruiz dijo...

Y agrego, en particular pueden ver lo que enseña sobre estos temas en sus cátedras:

http://www.viadialectica.com/fil_estado.html

Respetos académicos.

Natalio

Anónimo dijo...

Estimado postnacionalista:

Para no repetir cosas que ya escribí:

1) Acerca de la posibilidad de una noción tradicional de nación y estado suscribo lo que recomendé, escrito por Sergio Castaño. Respeto la opinión contraria. Se entiende que soy partidario de darle un significado acorde con la Tradición (entendida además en sentido dinámico) a palabras como estado, nación, constitución, democracia, derechos humanos, federalismo, etc. Comprendo que pueda no compartirse este criterio.

2) Sobre la Revolución de Mayo, mi interpretación, en apretadísima síntesis coincide con la de Fernando Romero Moreno, que pueden leerla aquí:

http://xavmp.blogspot.com/2009/06/de-primera-calidad-la-revolucion-de.html

3) Y como conecta con el tema, hay algo que Romero Moreno publicó sobre San Martín, que me parece interesante y pueden verlo en el siguiente blog:

http://elultimoalcazar.blogspot.com/2008/05/conjetura-sobre-san-martn.html

4) En cuanto a la importancia que doy a los fueros y al principio monárquico, en relación con la "constitución tradicional argentina", también coincido con las tesis expuestas por Romero Moreno en un artículo conjunto que escribió con el Doctor Héctor H. Hernández y el Dr. Pablo Jaraj en el suplemento de "Constitucional" de "El Derecho", publicado el 15 de abril del presente año...Es una crítica a la "Historia constitucional" del Doctor Bianchi.

Por lo visto, hay demasiada coincidencia entre mi modo de pensar y el del profesor bonaerense- rosarino...Es que nos conocemos desde que nació y hemos compartido juntos estas cosas del nacionalismo y de la Patria...

Muchísimas gracias a Natalio Ruiz por sus aclaraciones y los datos que nos envía para seguir más al día el pensamiento del Doctor Félix A. Lamas...

Xavier de Bouillon