Un examen de Mariología en Kukulandia.


Publico el comentario de un lector anónimo al post del miércoles 9. No dista demasiado de la realidad y nos introduce al tan descuidado tema de los estudios en las casas religiosas. Superficialidad y escolástica de memoria, en los "mejores" círculos, sazonan las molleras de los futuros "maestros de almas". Nada tan acertado como la vieja expresión del p. Castellani: semiasnarios, que no otra cosa.

— Profesor Kukú: hábleme de María Corredentora…

— Seminarista Kukú: ¡uh! ¡Josha, Padre! ¡Sho del tema ese se una bocha!

— Profesor Kukú: lo escucho…

— Seminarista Kukú: En los mensajes de la Virgen de San Nicolás, hay muchos textos a favor de la corredención. La aparición está aprobada por la Iglesia. La vidente es una santa. Es muy sugerente…

— Profesor Kukú: claro, ¡es como el IVE! Un fundador vidente. Estamos aprobados por la Iglesia. El P. Buela es santo. Va bien, siga con el tema…

— Seminarista Kukú: en la última novela apocalíptica que leí, se dice que en los últimos tiempos el Anticristo perseguirá a los verdaderos devotos de María Corredentora. Cada día que pasa, estamos más cerca del fin de los tiempos. Luego, María es corredentora.

— Profesor Kukú: ¡Sí! Estamos en el fin de los tiempos, nos persigue Taussig… Adelante.

— Seminarista Kukú: Y no podemos olvidar al periodista, Victorio Mediocri, muy católico, amigo del Cardenal Sótano. En su último libro de investigación, publicó el plan super-secreto, de una conspiración judeo-masónica contraria a la corredención mariana. Y como buenos discípulos de san Ignacio, nosotros nos oponemos diametralmente a cualquier cosa que venga de la masonería. Ergo, María es corredentora.

— Profesor Kukú: ¡Muy bien! ¡Qué solidez! Usté argumenta como el gallego Menchor Caño.

— Seminarista Kukú: Y hay más…

— Profesor Kukú: Ya tiene un 7. Vamo por el 10…

— Seminarista Kukú: Ahora vamos a las grandes autoridades: primera, el P. Cartésien, en su obra El catolicismo demostrado según el orden geométrico, prueba que todo hombre razonable debe ser católico; también, que todo católico debe tener devoción a la Virgen; de lo que deduce, con impecable lógica, que todo buen católico debe creer que María es Corredentora.

— Profesor Kukú: Tiene un 9…

— Seminarista Kukú: Segunda, en el Prontuario de Teología Moral del P. Casuisticus, sj, se dice que el católico que no cree en la corredención mariana comete un pecado mortal. Y los jesuitas como estudiaban 12 año, así que no van a versear.
— Profesor Kukú: ¡Excelente! Tiene 10. ¡Que pase el que sigueeee

Habemus rectorem!


El P. Luis González Guerrico es el nuevo rector de Hobbes. Dios lo ilumine para encauzar el torrentoso mar sanrafaelino.

¿Quién reemplazará a Monse? VOTE Y PROPONGA YA!


Dada la última elección episcopal, el Seminario Hobbes queda sine capite. Queda poner un nuevo rector. Se abre, pues, la terna. Los votantes deberán hacer malabares para justificar su propuesta, dado el deficiente suppositum curial de la diócesis. Los superiores actuales son:

a- Héctor Albarracín. (Prefecto de Teología)
b- Fermín Rauch. (Ecónomo)
c- Fernando Martinez. (Prefecto de introductorio)
d- Mario Camozzi (Prefecto de Filosofía)
e-David Spechialle (Prefecto de estudios)
f- Osvaldo Cerroni. (Director Espiritual)

Se solicitan, además, referencias de los cuitados.

Yo me largo por dos:

1- González Guerrico: ordenado en Paraná, boya desde hace dos años en el seminario sin cargo formativo. Sereno y mesurado en sus juicios, pero de una "ortodoxia" medular. Sabe de aluviones, por haber "resistido" en Paraná. Porteño y de familia tradicional, como su apellido delata.

2- Fray Rabieta: imposible, pero no cuesta mucho fabular.

Recordemos, de pasada, a Miguel López, ex KGB del seminario, y a Ramiro Sáenz. Ambos pueden, cual otro ave Fénix, resurgir de sus cenizas. ¡Votad, oh hermanos democráticos!

Por una vez... ¡Bien Taussig!


Una barahúnda madre se ha armado en San Rafael, más explícitamente en el semillero Kukú. Que Taussig se haya negado a ordenar sacerdotes del IVE parece ser la mayor herejía, la apostasía superior para los comulgantes de la mayor fantochada religiosa de la Argentina.

Taussig se niega a ordenar curas del IVE, y pareciera que la sola a acción del obispo cuyano mereciera los vituperios de la majada buelista, de los discípulos de la ortodoxia.

Nadie tiene datos ciertos. "Taussig se niega a ordenar porque está en contra de la tradición, de la sotana, de los apóstoles de los últimos tiempos". Tal es es argumento de los socios grasas.

Al parecer tienen el "derecho" de ser ordenados, ignorando toda muestra de terror ante el gran misterio que recibirán, ante el culerío de curas colgantes. El IVE tiene derecho, porque ellos merecen.

Las especulaciones de Panorama Católico, acerca de los celos de los obispos por el "éxito" del instituto de la hermandad bueluda parecen dejar de lado las serias deficiencias de la formación sacerdotal de estos apóstoles cuyanos. Estudio cero, pastoral 100% y voluntarismo fabriano: mezcla inaudita cuyo resultado no puede ser otro que un estándar impresentable de modernos "apóstoles".

Taussig había anticipado que tomaría el famoso examen antes de ordenar a los chicos de marras. El IVE, con la astucia genésica de su fundador, se hizo el soberano gil y siguió adelante con sus invitaciones a todos los apostados del orbe. Dos semanas antes de las benditas ordenaciones, Taussig, con total derecho, les recuerda sobre el bendito examen. Resultado: bocha 3. Y el IVE, ante la terrible injusticia del obispo progre que se niega a ordenar a los apóstoles parusíacos, acude al señor nuncio. Y Taussig estalla de indignación.

Pensemos por un momento, queridos lectores. La autoridad del obispo, soberanamente ignorada, ¿qué otra cosa podía resolver sino el sopapo merecido ante la soberbia supina del grupo bueludo? Armados del derecho divino, del carisma caricaturesco del fundador, se dan a la inaudita decisión de ignorar lisa y llanamente la autoridad y el derecho del obispo de San Rafael. Taussig, por una vez, acertó al negar la ordenación. Sea progre o rayado, tiene las riendas de las almas sur-cuyanas, y ningún grupete de parias puede venir a erigirse en autoridad. Es así la cosa.

Por si fuera poco, en la cena de las ordenaciones -porque hubo ordenaciones, queridos lectores, pero no de los "chicos" de marras- el IVE tiene el tupé de leer, como es su comunista costumbre, los innumerables mail que llegaban de todas las partes del mundo, felicitando a los nuevos ordenados, y apoyando, por la "gran cruz" que les toca pasar, a los negados. Y Taussig, presente en la cena. Humillan al obispo, que con razón, niega la ordenación por ladinas piruetas mundanas.

Una sola palabra les cabe: impresentables. Y por doble fuero:

1- la astucia de los hijos del mundo, que se llenan la boca hablando de obediencias inverosímiles al magisterio, a la autoridad y a los obispos.

2- el arma de la humillación, rebajando al obispo que les viene ordenando pibes desde que asumió en San Rafael.

Desagradecidos, pagos de sí, soberbios creídos salvadores.

Martínez - Dedín: ¿menos males?


Ya saldrá a la luz el notición que todos esperábamos: ¡tenemos nuevo obispo! El Rev. Padre Pedro Martínez, hasta la fecha rector del seminario mayor Santa María Madre de Dios, es el flamante obispo coadjutor de San Luis. ¡Loado seas mi señor por el hermano Pedro!

Me pregunto cómo pudo ocurrir esto. ¿Qué has hecho, Pedrico? ¿Cuanto habrás corrido?

Alguien me dijo: bueno, Teseo, es un mal menor. Comparado con los bueyes que tenemos de obispos, Martínez puede andar bien.

Dios lo oiga. Aunque desconfío mucho. Esos viajes de Martínez a Roma, todos los años. Siempre estudiando, enfadado ante la pregunta ¿qué tal sus vacaciones en Roma padre?, porque han de saber que él nunca se toma vacaciones. No, él estudia en Roma, visita la biblioteca de la gregoriana, el Archivo Secreto. No, las vacaciones son para los infelices, nunca para él.

Estudio, muy a cuento del post de Wanderer. Ahí tienen, a ese fárrago de citas, de nombres, lugares y libros en alemán. Estudioso, erudito e insoportablemente ganador. Mons. Martínez, obispo co-adjutor de San Luis, nuestro increible mal menor.

Algunos informantes míos de las inóspitas tierras del buen vino me han contado de sus metódicos pasos hacia la mitra. Primero, Consultor de la CEA. Y que ningún seminarista se entere, pensó, porque dirán que soy un traidor. Y lo guardó, y nunca profirió palabras sobre tan repentino nombramiento. Tercer y último paso.

El primero vino de sus buenísimas relaciones con Taussig. Luego que Mr. Hipólito colgara, dejando un seminario en total despelote, Pedro Picasesos, como lo apodaran tiempo ha los semiasnaristas, asumió contra su voluntad. Tuvo que atravesar un período crítico del seminario modelo de la Iglesia, al ver marchar uno tras otro a más de 10 seminaristas.... en menos de un año. El período post-hipólito estuvo marcado por el repentino y nunca esperado sangrado de vocaciones. Volveremos sobre el despelote curial, semi-asnal y laico-renegados que rige aun los destinos de la ínclita diócesis. Este fue el segundo paso de mons. Martínez.

Y el primero, sutil y delicado, la amistad con Mons Lona.

Mis informantes, dispersos por las tierras menducas, me informan del posible reintegro del pequeño Hipólito. Taussig lo recibiría nuevamente, pero lo mandaría lejos, extra muros. Todo es posible; que Dios lo guarde, y a nosotros de él.

La última noticia, muy dolorosa, por cierto, y de la cual debemos sacar una vez más las consecuencias de la avanzada católica que dice ser el pequeño cubil cuyano, es la colgada del padre Gastón Dedín. Aduciendo sentimientos y traiciones de compañeros, se fue tras las faldas de una cuarentona feligresa suya.

Sus palabras: “Por coherencia, por no mentir y decir las cosas, les digo que me perdonen. Cuando entré al seminario, siempre dije que amé a una chica, ahora amo a una mujer y no tengo verguenza. Amar y ser amado es maravilloso. Y si ha alguno lo defraudé como padre, que me perdone”.

Siempre estuvo enamorado. Recordemos que el padre Gastón es made in Paraná. Ah, me olvidaba, fue rector también del seminario Hobbes.

En fin, una buena mezcla les ofrece Teseo, queridos amigos. Pero lo que a mí más me intriga, lo que me asombra y conturba, es qué cosa pensará el flamante obispillo. Es decir, esa ortodoxia, esa ortopraxis, esa aparente modalidad de prudencia cristiana que caracteriza a Martínez, todo esto, digo, ¿es un hábito o un accesorio? ¿Puede esperarse algo de un prudente mal menor, de un obispado preparado por tan largos años, esperado con la impaciencia de un niño ante el chupetín inalcansable? Valgan las calenturas de Martinez: si no San rafael, sí San Luis.