Martínez - Dedín: ¿menos males?


Ya saldrá a la luz el notición que todos esperábamos: ¡tenemos nuevo obispo! El Rev. Padre Pedro Martínez, hasta la fecha rector del seminario mayor Santa María Madre de Dios, es el flamante obispo coadjutor de San Luis. ¡Loado seas mi señor por el hermano Pedro!

Me pregunto cómo pudo ocurrir esto. ¿Qué has hecho, Pedrico? ¿Cuanto habrás corrido?

Alguien me dijo: bueno, Teseo, es un mal menor. Comparado con los bueyes que tenemos de obispos, Martínez puede andar bien.

Dios lo oiga. Aunque desconfío mucho. Esos viajes de Martínez a Roma, todos los años. Siempre estudiando, enfadado ante la pregunta ¿qué tal sus vacaciones en Roma padre?, porque han de saber que él nunca se toma vacaciones. No, él estudia en Roma, visita la biblioteca de la gregoriana, el Archivo Secreto. No, las vacaciones son para los infelices, nunca para él.

Estudio, muy a cuento del post de Wanderer. Ahí tienen, a ese fárrago de citas, de nombres, lugares y libros en alemán. Estudioso, erudito e insoportablemente ganador. Mons. Martínez, obispo co-adjutor de San Luis, nuestro increible mal menor.

Algunos informantes míos de las inóspitas tierras del buen vino me han contado de sus metódicos pasos hacia la mitra. Primero, Consultor de la CEA. Y que ningún seminarista se entere, pensó, porque dirán que soy un traidor. Y lo guardó, y nunca profirió palabras sobre tan repentino nombramiento. Tercer y último paso.

El primero vino de sus buenísimas relaciones con Taussig. Luego que Mr. Hipólito colgara, dejando un seminario en total despelote, Pedro Picasesos, como lo apodaran tiempo ha los semiasnaristas, asumió contra su voluntad. Tuvo que atravesar un período crítico del seminario modelo de la Iglesia, al ver marchar uno tras otro a más de 10 seminaristas.... en menos de un año. El período post-hipólito estuvo marcado por el repentino y nunca esperado sangrado de vocaciones. Volveremos sobre el despelote curial, semi-asnal y laico-renegados que rige aun los destinos de la ínclita diócesis. Este fue el segundo paso de mons. Martínez.

Y el primero, sutil y delicado, la amistad con Mons Lona.

Mis informantes, dispersos por las tierras menducas, me informan del posible reintegro del pequeño Hipólito. Taussig lo recibiría nuevamente, pero lo mandaría lejos, extra muros. Todo es posible; que Dios lo guarde, y a nosotros de él.

La última noticia, muy dolorosa, por cierto, y de la cual debemos sacar una vez más las consecuencias de la avanzada católica que dice ser el pequeño cubil cuyano, es la colgada del padre Gastón Dedín. Aduciendo sentimientos y traiciones de compañeros, se fue tras las faldas de una cuarentona feligresa suya.

Sus palabras: “Por coherencia, por no mentir y decir las cosas, les digo que me perdonen. Cuando entré al seminario, siempre dije que amé a una chica, ahora amo a una mujer y no tengo verguenza. Amar y ser amado es maravilloso. Y si ha alguno lo defraudé como padre, que me perdone”.

Siempre estuvo enamorado. Recordemos que el padre Gastón es made in Paraná. Ah, me olvidaba, fue rector también del seminario Hobbes.

En fin, una buena mezcla les ofrece Teseo, queridos amigos. Pero lo que a mí más me intriga, lo que me asombra y conturba, es qué cosa pensará el flamante obispillo. Es decir, esa ortodoxia, esa ortopraxis, esa aparente modalidad de prudencia cristiana que caracteriza a Martínez, todo esto, digo, ¿es un hábito o un accesorio? ¿Puede esperarse algo de un prudente mal menor, de un obispado preparado por tan largos años, esperado con la impaciencia de un niño ante el chupetín inalcansable? Valgan las calenturas de Martinez: si no San rafael, sí San Luis.

4 comentarios:

el viñatero católico dijo...

No nos extrañemos Teseo... no es el único rector de seminario, entre parrales, con feo olor a mitra, consultor de la CEA y pasaje abierto a la eterna. Sea progre o aparente tradi, es la misma... con distinto olor. La cosa nostra sigue mal. Nosotros no somos los santos virtuosos pero ellos tampoco.
Dios nos guarde.

Wanderer dijo...

Teseo: Ud. es más malo que yo y está muy bien informado de la situación de la Hobbes´ House.
Excelente su post.

Pablo dijo...

No sé si Teseo es más "malo" que W. pero barrunto que en el fondo quiere pegarle a un primer analogado entrerriano, fallecido, del que dos analogados sanrafaelinos se disputan la herencia.

Si acierto, que Teseo, compre matafuegos, y contrate seguro de incendio, para su reciente blog...

Anónimo dijo...

Estimado Theseus

Me temo que el ambiente de las teorías conspirativas y el maquiavelismo reinante, lo hayan mareado un poco y esté viendo movimientos calculados donde sólo hay devenir natural de las cosas. Me explico. Ud. dice que el primer paso sutil y delicado del P. Martínez es su amistad con Mons. Lona. Pues esa amistad es de muy larga data, de cuando Mons. Lona no era ni siquiera el P. Lona y el P. Martínez tampoco era el P. Martínez. Todo empezó hace más de treinta años, cuando existía el Ateneo de Cuyo en Mendoza, liderado por quien todos reconocen como "el maestro": Rubén Calderón Bouchet. Allí estaban el ing. Jorge Lona, el profesor Pedro Santos Martínez (padre del P. Martínez), Enrique Díaz Araujo, Abelardo Pithod y muchos otros, que han seguido diversos caminos luego de la destrucción y persecución de Mons. Rubeolo. Por lo tanto, ¿desde allí venía especulando el P. Martínez, contando con Lona sería sacerdote y luego Obispo para abrirle el paso a él? Mmmm... un poco descabellado ¿no?

En Cristo y María,

El cuyanito