Petrus


El nombramiento de Pedro Martínez ha dado muchísimo que decir en los círculos católicos. Algunos hablan de un "respiro", otros de un "mal menor", ignorando la biología pulmonar y los principios de la moral.


"El P. Pedro usa sotana, es tomista, conoce Roma y fue postulado por el mismo Lona". Malaya con los mentores del "lugarcomunismo". La sotana otorga una cédula inviolable de ortodoxia, Roma conoce a sus hijos y Lona es un numen infalible.


Ad primum ergo respondeo dicendum quod: Pedro Martínez, con su afamada carrera ad episcopatum, ha demostrado que los antiguos parámetros de "ortodoxia" no son para nada confiables. Por más que sendas sotanas cubran rechonchos cuerpos, el espíritu del fariseísmo permanece inalterable. Las filacterias y los turím pudieron ocultar a los ojos de los fieles judíos el espíritu demoníaco que alentaba a la casta sacerdotal. Ya es hora de abandonar esa estúpida concepción que identifica la "pinta sacerdotal" con la bondad simpliciter del ministerio. Claro que la apariencia dice mucho, y que el sacerdote debe mostrarse como tal. De eso no se duda. Mas no debemos ser tan incautos de ver en la "sotana" de Pedro Martínez la garantía de su capacidad para el tremendo cargo del episcopado.


Ad secundum: que alguien, por favor, me cuente del "tomismo" de Pedrico. Esas clases plagadas de lugares comunes, del más sublime anatema hacia la divergencia o hacia la duda. No señores: P. Martínez no es tomista. Es un simple escolástico decadente revestido de la toga simplista del carter nemotécnico. Un erudito incapaz de aportar al acervo del la ciencia cristiana más que sus odiosas tesis del carácter infalible del magisterio ordinario del Papa. Como su padre, un "intelectual" liberal, neutral, poseído del miedo a la verdad.
Las carretillas de libros que dicen los seminaristas llevaba a sus clases, no son más que la prueba de su "maestría" insegura, de la ostentación y la superficialidad.
Lecturas obligatorias en alemán, italiano, francés, inglés, latín, y cuanta lengua proveniente de Babel hubiera, sazonaban las inteligencias de muchachos que "por obediencia" debían leer en lenguas que desconocían. ¡Qué petulancia, santo Dios! Imaginen a los pobres semi-asnaristas menducos ilustrando la vista con palabras desconocidas. Pero había que leerlo: era obligatorio no entender un pomo de nada.



Ad tertium: los viajes de Pedrico a la Roma Aeterna no fueron más que la preparación remota ad mitram. Visitando Congregaciones, pololeando con los purpurados y nutriéndose de la pasta italiana tomaba cada vez más el carácter romano que todo futuro obispo debe tener. Mientras más italiano, menos indigno de la mitra; mientras más romano, más obispable. Y lo logró: se romanizó y romanizó todo su ajuar, cosa que no quedara lugar a dudas de su fidelidad a Pedro. Lisa y llanamente: buscó ser obispo, sin aspirar al martirio que supone.



Ad quartum: por los circulillos puntanos se corrió el rumor del apoyo de Mons. Lona a la candidatura de Martínez. Y acertaron. Lona propuso y apoyó al flamante co-adjutor, por más que se retuerza negándolo. Pudo haber apelado a Roma, de no estar de acuerdo con la supuesta "imposición" del tío Mario. Pero no lo hizo.

Por una de esas paradojas, inevitables en las batallas entre enemigos, Pedro Martínez tuvo el apoyo de Marito. Era el haz que tenía guardado de tiempo ha, desde la colaboración de Pedrico en la conjura anti-kukusa. El enemigo batalla que da gusto.

Por otra parte, parece que Pedrico mantendrá la línea de San Luis. Mas no se hagan ilusiones de que batallará contra el clan del tío. No va a aguantar la mínima apretada de la CEA. Y no se asombren de que desaparezca la prohibición de comulgar en la mano y, por el contrario, aparezcan nuevas amistades que con Lona no se dieron (con los muchachos Saá, por ejemplo. Vean la gambeteada de Pedrico ante la cuestión de la "situación política de San Luis")


No quiero terminar esta reflexión sin introducir la cuestión de la licitud de buscar el episcopado. Un amigo me decía: "es lícito el buscar ser obispo, ya que el objeto en sí mismo es algo bueno. Además, si se piensa que logrando el obispado se pueden cambiar las cosas y mejorar la Iglesia, es bueno".

-No rabanito, estás errándole al tarro. Claro que el objeto en sí es bueno, mas ello no habilita a conseguirlo a toda costa. Imaginate si se le hubiese propuesto alcanzar el papado desde que estudiaba en Paraná (quién sabe). El objeto es buenísimo, sublime. Pero... ¿habrá algún espacio para la gracia de Dios, para su dedo misterioso que señala y elige? ¿Y el terrible miedo de sentirse "a cargo de la grey"? No es joda, caro amigo. El obispado conlleva los mejores premios, es verdad. Se entra a participar más perfectamente (entitativamente) en el sacerdocio de Cristo. Pero no olvides que su vida depende a tal punto de la excelencia, que el sólo hecho de querer uno mismo alcanzarlo lo hace despreciable y bajo. La política eclesiástica, aunque inevitable, mancha las intenciones más puras y santas.
Por otro lado, ¿no te parece demasiado pretensiosa esa voluntad tuya de "cambiar las cosas"? ¿Quién carajo, perdoname, sos vos para erigirte en reformador? Ya conocés donde fueron a parar esos "milagros de la disciplina y la ortodoxia" de los últimos años. O al tacho ellos, o al tacho sus discípulos. No, querido rabanito, no te engañés. Acordate del terror de los antiguos padres al conocer las intensiones de sus electores. Huían, se rajaban a toda prisa por saberse indignos. Eso habla de humildad, y buscar (maldita palabra) el episcopado no es precisamente una lección de humildad.

-Así nunca vamos a mejorar, el enemigo siempre estará un paso adelante. ¡Hay que madrugarlo alguna vez!

-El enemigo siempre ha estado un paso adelante. Y por su misma ventaja está destinado a caer para siempre.

6 comentarios:

el viñatero católico dijo...

¡Tanto tiempo estimado Teseo! ...y parese que este año se viene con todo... jaja. La verdad que no sé qué tipo de cristiano es Martínez, pero Ud., versado en su vida (carrera hacia la corona de gloria QUE SE MARCHITA), no hace más que describir la misma bara que mide a tanto que corren esta misma carrera.
Sólo puedo opinar sobre esta carrera y su licitud o no. En la vida de todo hombre existen proyectos y es bueno tenerlos. Hasta aquí todo bien con el fin bueno del proyecto... el problemita es cuando se empiezan a justificar medios que quizás no sean tan buenos moralmente hablando... En definitiva: si los medios no fueron totalmente honestos y hasta puse mi propio corazón en ellos, no soy digno de Cristo, en quien debo poner todos mis afanes. Creo que la ilicitud no está en un deseo natural-sobrenatural de cualquier cura a ser obispo, sino que la cola del diablo se mete cuando dirijo toda mi vida, cueste lo que cueste, a conseguir el poder episcopal. No quiero decir que Dios mismo no se valga de la miseria del tipo escalador para conseguir algo mejor, pero el pecado personal está aún así.
En cuanto que salve o no a la Iglesia... ésta se salva sola por la gracia de Cristo... ni pensar en los hombres.
Rezemos para pertenecer a la verdadera Iglesia de Cristo sin la cual no hay salvación.
¡Felíz año!

Wanderer dijo...

Muy buen post Teseus. Buena información y buena descripción del perfil de Pedro Picasesos.
Creo que conservará la línea exterior de San Luis pero, a diferencia de Mons. Laise, no se conseguirá un certificado médico para no asistir a las reuniones de la CEA.

Anónimo dijo...

Conocí a todos los que pasaron por San Rafael y sé que es lo que piensan unos de otros. Por otro lado conozco unos cuantos obispos y también sé cómo se mueven.
Durante años esperamos alguien de san Rafael que llegara al episopado, y Pedro es el primero, me alegro de corazón y lo encomiendo en mis plegarias.
Pablo Birmí

Anónimo dijo...

Veremos que trae de bueno este pedro, con que haga lo posible para clausurar radio Cristiandad, que de cristiandad no tiene nada, ya es suficiente...
San Luis con Lona, se fue a la lona ahora con Martinez nosé dónde se irá..
María Marta

Anónimo dijo...

creo q murió el padre de Pedro, esta madrugada. Pedro Martínez también él.

Bernardo Espinosa dijo...

Estimado Teseo:
Perdón por llegar tarde a comentar su post sobre PM, pero no puedo dejar de felicitarlo por la descripción precisa sobre el novo epíscopo, y lamentar que una vez mas haya llegado en la argentina como obispo alguien que se preparó para ello. Evidentemente Dios es Argentino, porque se ha encaprichado en escribir derecho en líneas RETORCIDAS.
Y para aquellos que siempre esperaron que de San Rafael vendría la salvación (como Pablo Birmí!!!), esta es una muestra mas de que el Espíritu sopla donde quiere: PM nunca se jugó por nada ni por nadie, por eso hoy es obispo; si esos son los mejores frutos de la Iglesia sanrafaelina, debemos hacer mas oración y penitencia porque la cosa está mala.