El apostolado de la piratería.



Estimados amigos:


Respecto al post que ofrecía descargar “El Ruiseñor fusilado”: han surgido algunas cuestiones de índole práctica que hacen muy arriesgado volver a subir el libro a la red. Como ustedes saben, toda obra editada bajo los auspicios de la ley civil requiere la tenencia de los derechos de autor para su correspondiente comercialización o difusión. Aunque, según parecer de algunos, hay un vacío legal en la Argentina respecto de la publicación vía Web, sin embargo la cosa no es tan clara. Quizás algún abogado pueda brindar consideraciones al respecto.

Nos llegó un mail, a poco de subir “El Ruiseñor”, que nos advertía de posibles acciones legales por parte del tenedor de los derechos del P. Castellani. No quise dar de baja el link de descarga hasta consultar con personas que más entienden de leyes. Y el consejo puede resumirse en esto “ojo”. Así que no me arriesgaré de nuevo, no sea que Teseo caiga de un mandoblazo minotáurico y termine en cana o embargado (¿qué me van a sacar? No sé.) bajo los auspicios de la inefable ley que prohíbe “piratear”.

Por otra parte, y desviando el tema, no parece sensato postergar la difusión de obras de capital importancia para una nación que poco ha dado de original -salvo el dulce de leche- por razones de legalidad meramente positiva. Arrecia la confusión y el error en nuestras testas, y caer en un monopolio de este tipo se asemeja mucho a aquello del Señor de «Nadie que haya encendido una lámpara, la coloca oculta bajo el celemín, sino que la pone sobre el candelero» (Lc 11, 33).


“Apostolado de la buena prensa”, le llamaban en otra época. Por esta razón me parece de una gran caridad que Wanderer haya habilitado un arcón virtual que contenga escritos iluminadores. Sería de gran ayuda, amén de granjearse un justo memento para el día del Juicio, colaborar con él, scaneando obras medio difíciles de conseguir, y que el Caminante considere oportuno incluir en su arcón. En fin, es una ocurrencia mía.

La única opción que queda es enviar el archivo PDF por mail.

Así que si alguno se quiere anotar, pues que me envíe un correo.


Recomiendo una cuenta en gmail, ya que otros servidores no cuentan con espacio virtual suficiente para recibir adjuntos pesados.

Disculpen las vueltas, pero otra no hay.

Gracias.


8 comentarios:

Coronel Kurtz dijo...

El "tenedor" de los derechos del P. Castellani para "El ruiseñor fusilado" haría bien en recordar lo que el Padre pensaba de quienes adquieren derechos de autor con el único fin de especular, ya que no publican ni difunden, como en este caso donde la obra de marras hace décadas que está agotada.

Anónimo dijo...

Basta con el cuentito de la "propiedad intelectual". En un sermón que circula grabado por la web sobre la limosna, el Padre Castellani defendía el robo, citando a Sto. Tomás, si fuera la única manera de socorrer a un necesitado. Dice que hasta ese momento no tuvo que hacerlo, pero si lo tuviera que hacer, robaría a sus editores.
Ja! Un monstro.

Para los que quieran profundizar un poco sobre los errores, mentiras y peligros del régimen de propiedad intelectual, nada mejor que "La Revolución de los Sabios", de un socialista con seso y estilo, que no por ser socialista se está impedido de escribir buenas cosas.

Sdos.

Whiskerer.

Va el link al artículo

http://www.cibersociedad.net/archivo/articulo.php?art=224

Anónimo dijo...

Ah, me oldivaba, corre el rumor que los "derechos" sobre las obras de Castellani los tiene Juan Manuel de Prada, aparentemente cedidos por quién los tenía en Argentina.

W

Anónimo dijo...

Una opción que se me ocurre, y es la que utilizan muchos sitios piratas, es alojar el archivo en algún servidor como Rapidshare o Megaupload. De ese modo, Teseus solamente anunciaría que la obra está on line.

Anónimo dijo...

Me extrañaría mucho que al propietario de los derechos le haya dado tiempo a darse cuenta de que Teseo estaba ofreciendo este libro, que no parece que haya muchos interesados en reeditar. Normalmente tardan un tiempo en darse cuenta de estas cosas. Yo creo que pueden ocurrir dos cosas:
1) Que sea alguien que simplemente quiere boicotear esta página, o que le molesta la difusión del pensamiento de Castellani.
2) Que, efectivamente, sea el propietario de los derechos y sea un habitual de este blog o de otros cercanos, lo que le ha permitido darse cuenta tan rápido.

Si es cierto lo que apunta W resultaría preocupante.

Teseo dijo...

Una aclaración:

el mail que recibí me advertía del peligro que podía correr si el propietario de los derechos de autor se enteraba de la subida del libro. Suerte semejante podía acontecerme a la de otro editor, que ya probó las iras del tenedor. Así rezaba el mail, en lo substancial.

Lo tomé como una amable advertencia. No me sentí amenazado. Sólo un "memoria tene".

T.

Anónimo dijo...

Whisk., en gran parte tiene razón, en pequeña parte no. Del mismo modo que no la tenía ni siquiera el propio Castellani, que en este tema alguna vez se fue de boca, aunque le aceptemos todo, por veneración nomás. Pero si quiere lo conversamos.

Sugiero que abandonen este tema y no le den más alimento a quien ahora tiene de sobra pero sigue hambriento. No sean giles, no sé si se entiende. Para estas cosas mejor nos vemos por mail.

Como decía Balbín, los despide un amigo.

Anónimo dijo...

Anónimo de las 18.21, cómo no, si no tiene mi mail personal, en el blog de w hay uno alternativo para que dispare sin miramientos, que aunque sea Castellani el que yerre, habrá que aceptarlo.
Espero su mail.
Sdos.
Whiskerer