¡Tole tole ya!


Francisco de la Cigoña ha publicado en su página el link de un pequeño documental de Televisión Española acerca del celibato de los sacerdotes, junto a un pequeño comentario suyo sobre el mismo.


Comparto con él su juicio sobre la seriedad de la producción, aunque disiento de su opinión superada de la situación. Es cierto que de la Cigoña aplica su criterio al momento de España, que conoce como pocos, pero es posible hagamos alguna consideración para nosotros también.


En primer lugar, los referentes del curato obrero del documental de marras declaran casi todos haber abandonado el ministerio desde muy jóvenes. Ordenados a los veinte y tanto, no llegaron más allá de cinco o diez años de ministerio sacerdotal. Da que pensar mucho.


En segundo lugar, los muchachos del seminario menor, viviendo juntos en una casa, con marcada heterogeneidad respecto a la edad. De los 13 a los 21 años, comandados por un sacerdote que hace las veces de rector. No tiene la pinta de seminario menor tradicional, de chicos enclaustrados, de pequeños mojigatos. Puede que les ayude el estilo de vida más relajado de España, desde lo material digo. Y también, cómo no, cierta “aperturidad "y franqueza. Igual, no le deseo, ni al peor de mis enemigos, un hijo en un internado destos, sea del tipo que sea.


Por último, remarcar el tipo de sacerdote tradicional que presenta el documental. Un joven de 26 años, con todas las pilas, recién salido del cascarón. Se le nota la energía, las ansias de hacer cosas. Bien por él, y que Dios lo acompañe siempre.


Pero alguna vez se deja de ser joven.


No puedo dejar de sentir, por sobre la superación de Francisco de la Cigoña, el presentimiento de cisma. Y lo que Dios nos depare para cuando nos falte Benedicto.


La Iglesia está en cisma. Y Benedicto lo está clarificando. Corderos a un lado, y cabritos al otro, a bastonazo limpio, avanza este hijo del Rin entre hienas y lobos.


Aunque todo cisma es nefasto, quizás sea la única forma de verle la belleza a Dulcinea.


Hay quienes sostienen que hay que “provocar” el cisma de una vez, para que se vean las intenciones todas, los susurros nocturnos de los amantes de la iniquidad.


Es probable que así sea nomás la cosa.



P/S: Posiblemente Marcelo Gonzáles dé a conocer el nombre del "obispo adúltero". Un paso más para el tole tole que todos venimos pidiendo, para la sangría anhelada.


Sea justicia.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Theseus, qué fea la imagen del post... hace falta?

Juancho dijo...

El que repartía libros, escuché que estuvo 5 años de cura, y se casó a los 26? Es decir que se ordenó a los 21? Como puede ser, si creo que el derecho no permite ordenar a menores de 25?

Por otro lado, que horror pensar que esas "misas" pueden ser tales si hay materia, forma y ministro ordenado.

Otra cosa más: el problema de sacar el celibato es que no viene solo, sino en combo con todo el progresismo (divorcio, ordenación de mujeres, putimonio, aborto, etc...)

Juancho.